Resultados deficientes, equipos de TI sobrecargados y proyectos piloto paralizados: una encuesta a más de 12.000 responsables de TI en todo el mundo pone de manifiesto hasta qué punto las empresas del mercado medio están fallando en la implementación de inteligencia artificial – y por qué la complejidad de los sistemas suele costar más que los beneficios esperados.
Durante años, la inversión en inteligencia artificial se ha presentado como la clave para mantener la competitividad. Sin embargo, el nuevo estudio “The Global Cost of Complexity Report: The Mid-Market AI Complexity Trap” de la empresa de software Freshworks ofrece una imagen más sobria: para muchas empresas del mercado medio, la IA es actualmente más una fuente de costes que una palanca de eficiencia. La encuesta, que consultó a 12.021 responsables de TI a nivel de director o superior en seis países – entre ellos Alemania, Estados Unidos y Reino Unido – revela que en promedio el 26 % del gasto en IA se pierde antes de que se genere cualquier valor empresarial medible. Solo en Alemania, eso equivale a unos 2.700 millones de euros al año.
Los resultados deficientes sobrecargan a los equipos de TI
El problema central no es la falta de voluntad inversora, sino las realidades prácticas de la implementación. Según el estudio, el 86 % de los responsables de TI encuestados afirma que gestionar sistemas de IA complejos ha aumentado efectivamente la carga de trabajo de sus equipos – justo lo contrario de lo que las empresas esperaban. En Alemania, el 75 % de los directivos de TI informa de que los resultados de la IA generan ruido, errores o trabajo adicional. El estudio denomina este fenómeno ‘AI slop’ – contenido generado por IA de baja calidad, inexacto o engañoso que debe revisarse y corregirse manualmente.
El hallazgo resulta paradójico: los sistemas de IA están creando nuevas tareas más rápido de lo que eliminan las existentes. En lugar de centrarse en el trabajo estratégico, los equipos de TI dedican una parte creciente de su tiempo a verificar resultados de IA, coordinar herramientas y resolver problemas de integración.
Proyectos piloto paralizados – y el tiempo corre
El dilema estructural se hace especialmente visible al examinar hasta qué punto la IA ha penetrado realmente en los procesos empresariales. Solo el 15 % de las empresas del mercado medio ha integrado la IA en sus procesos de negocio centrales. El 36 % sigue en fase piloto. Al mismo tiempo, el 89 % planea aumentar sus inversiones en IA en los próximos 12 a 24 meses.
La brecha entre ambición y realidad también es temporal: el 72 % de los directivos del mercado medio espera que las inversiones en IA se amorticen en ocho meses. Sin embargo, el 55 % de las empresas indica que solo la implantación tarda entre seis y doce meses – consumiendo todo el periodo de amortización esperado antes de que se pueda medir un solo euro de beneficio. En ese margen existe el riesgo real de que los proyectos se cancelen antes de entregar valor.
Las barreras son conocidas – y persisten
El estudio identifica tres razones principales por las que los proyectos piloto no llegan a producción: complejidad de la integración de sistemas (27 %), falta de talento especializado (26 %) y requisitos de configuración excesivos (26 %). Estas barreras estructurales no son nuevas, pero siguen siendo persistentes – y afectan más a las empresas del mercado medio, con márgenes más estrechos y departamentos de TI más reducidos, que a las grandes corporaciones.
Un ecosistema de herramientas en crecimiento agrava aún más la carga de coordinación. Las empresas del mercado medio utilizan de media 4,2 herramientas de IA simultáneamente; el diez por ciento opera siete o más soluciones distintas. Sin embargo, solo el 33 % cuenta con un marco de gobernanza de IA formal y aplicado de forma coherente.
El mercado se adapta
A la vista de estas experiencias, las empresas del mercado medio están transformando sus estrategias de adquisición. El foco se desplaza de las soluciones técnicamente complejas y altamente personalizables hacia productos que se integran en los flujos de trabajo existentes sin una configuración exhaustiva. El 34 % de los responsables de TI cita la integración en los flujos de trabajo existentes como su principal prioridad para los próximos dos a tres años. El 90 % prefiere soluciones integradas frente a las que requieren una configuración compleja. El 54 % planea ampliar las capacidades de IA adquiriendo aplicaciones existentes en lugar de desarrollarlas internamente.
Doug Farren, director ejecutivo del National Center for the Middle Market, explica el enfoque cauteloso habitual en las empresas del mercado medio: las empresas de este tamaño no suelen ser adoptantes tempranas de nuevas tecnologías. Tienden a esperar hasta que el ROI sea claramente visible, utilizando mientras tanto proyectos piloto más pequeños para validar la viabilidad práctica y los beneficios concretos.
Metodología y contexto
Para el estudio, Freshworks encuestó en marzo de 2026 a 12.021 responsables de TI en empresas con al menos 250 empleados. La encuesta abarcó más de 9.000 empresas del mercado medio con hasta 5.000 empleados en seis países. El informe completo está disponible en freshworks.com/cost-complexity-mid-market-report-2026.

El Dr. Jakob Jung es redactor jefe de Security Storage y Channel Germany. Lleva más de 20 años trabajando en el periodismo especializado en TI. A lo largo de su carrera ha colaborado con Computer Reseller News, Heise Resale, Informationweek, Techtarget (almacenamiento y centros de datos) y ChannelBiz. Además, colabora como freelance con numerosas publicaciones del sector de las TI, entre las que se incluyen Computerwoche, Channelpartner, IT-Business, Storage-Insider y ZDnet. Sus temas principales son el canal, el almacenamiento, la seguridad, los centros de datos, los sistemas ERP y CRM.
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