Marcel Reifschneider-Hicker, Associate Director BCS Consultancy
El Gobierno federal austriaco quiere incluir por primera vez en la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) disposiciones específicas para los grandes centros de datos. Según Marcel Reifschneider-Hicker, director asociado de BCS Consultancy, el riesgo para los inversores radica menos en la regulación que en cuestiones ambientales y de autorización que se detectan demasiado tarde.

Austria gana peso como ubicación para centros de datos. Proyectos como el planificado campus de Google en Kronstorf y el desarrollo de CloudHQ en Leopoldsdorf muestran que el país ya no se percibe solo como un mercado secundario. El Gobierno federal ha propuesto una modificación de la ley de evaluación de impacto ambiental (UVP-G) que introduciría por primera vez requisitos específicos para los grandes centros de datos.

Umbrales en el borrador

Según la propuesta actual, los proyectos con una potencia de conexión eléctrica de 100 megavatios (MW) o más requerirían una evaluación de impacto ambiental (EIA). En zonas ambientalmente sensibles, la evaluación sería necesaria a partir de 50 MW. El borrador se encuentra en fase de consulta. Los grupos ecologistas han pedido umbrales más bajos, mientras que representantes del sector han expresado su preocupación por las obligaciones adicionales de autorización.

Previsibilidad y no solo capacidad

Marcel Reifschneider-Hicker, Associate Director de BCS Consultancy, considera que el debate sobre una carga regulatoria adicional está planteado de forma demasiado estrecha. En su comentario sostiene que lo decisivo es la seguridad del proyecto en un mercado donde la rapidez de la conexión eléctrica y de la puesta en marcha influye cada vez más en el éxito. El acceso a la energía sigue siendo un requisito previo, señala. Sin embargo, un emplazamiento con 150 MW de capacidad disponible, buena ubicación respecto a la red y conexión de fibra pierde valor comercial si las exigencias ambientales, la complejidad de los permisos o los conflictos con las partes interesadas hacen incierto el camino del desarrollo.

La información tardía como riesgo

Reifschneider-Hicker no ve el riesgo principal en la EIA en sí, sino en conocer información crítica demasiado tarde. Hasta ahora, muchas estrategias de adquisición de terrenos se han basado en la disponibilidad de suelo y la capacidad eléctrica, y las evaluaciones ambientales, la participación de la comunidad y las cuestiones de planeamiento solían llegar después. Una vez asegurado el terreno, comprometido el capital y terminado el diseño conceptual, las restricciones imprevistas pueden resultar muy costosas. Menciona tres órdenes de magnitud: un retraso de seis meses podría afectar a las previsiones de ingresos, uno de doce meses a los supuestos de financiación y uno de varios años a la viabilidad del proyecto.

Qué conviene aclarar antes de la adquisición

La elección del emplazamiento ya no es solo una cuestión inmobiliaria, sino parte de la estrategia de infraestructura. Entre los factores citados figuran las sensibilidades ambientales, los hábitats y especies protegidos, la disponibilidad de agua y las futuras necesidades de refrigeración, el ruido de los sistemas mecánicos y eléctricos, los refuerzos de red necesarios, las prioridades de planeamiento municipal, la aceptación local, el impacto en transporte y logística y el potencial de ampliaciones posteriores del campus. Según BCS, estos aspectos deberían evaluarse antes de la compra y no solo durante el procedimiento de autorización.

La IA como factor impulsor

El autor vincula el momento de la iniciativa legislativa con el despliegue de infraestructura de IA. Por ello, los gobiernos europeos analizan cómo afectan estas instalaciones a las redes eléctricas, los recursos hídricos, el medio ambiente y las comunidades locales. Austria sigue así una tendencia europea que trata la infraestructura digital como infraestructura nacional crítica.

Consecuencias para inversores y propietarios de terrenos

Para los inversores, la pregunta por el camino hacia la ejecución pasa a primer plano: qué permisos se necesitan, cuán sólida es la estrategia de autorización y cuán resistente es el calendario. Para los propietarios de terrenos, el valor de una parcela se desplaza. Además de la cercanía a las subestaciones, ganan importancia los conocimientos ambientales y de planeamiento. Despertarían más interés los emplazamientos en los que los promotores puedan seguir con claridad el camino desde la adquisición hasta la puesta en servicio. BCS Consultancy, con sede en Londres, afirma trabajar desde 2016 como empresa de consultoría y gestión de proyectos para centros de datos.

Por Jakob Jung

El Dr. Jakob Jung es redactor jefe de Security Storage y Channel Germany. Lleva más de 20 años trabajando en el periodismo especializado en TI. A lo largo de su carrera ha colaborado con Computer Reseller News, Heise Resale, Informationweek, Techtarget (almacenamiento y centros de datos) y ChannelBiz. Además, colabora como freelance con numerosas publicaciones del sector de las TI, entre las que se incluyen Computerwoche, Channelpartner, IT-Business, Storage-Insider y ZDnet. Sus temas principales son el canal, el almacenamiento, la seguridad, los centros de datos, los sistemas ERP y CRM. Contacto – Contacto por correo electrónico: jakob.jung@security-storage-und-channel-germany.de

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